La formación de los trabajadores es imprescindible en Compliance.


A nadie escapa que instaurar una cultura de cumplimiento en las empresas, y muy especialmente en las Pymes, es una necesidad para evitar comportamientos anticompetitivos. Con ello conseguimos transformar modelos de gestión reactivos en modelos gestión basados en la integridad.

Desde nuestro punto de vista, con un buen sistema de Management integramos las distintas áreas de la empresa para evitar incoherencias y duplicidades en la aplicación de cualquier programa de Compliance 

Y este fue el objeto de la jornada celebrada el pasado viernes, junto a  EVAP,  llevada a cabo por nuestra socia Laura Mollá. 

Entender el Compliance como un sistema de gestión para conseguir la alineación de todas las áreas de la empresa con una cultura de cumplimiento, que si bien nace desde el punto de vista legal, ha evolucionado hasta un verdadero compromiso ético, en coherencia con los valores de la empresa.

No podemos olvidar que, para el verdadero éxito en la implantación del programa de Compliance, debemos tener en cuenta algunas premisas:

  1. Que trabajamos con y para personas.
  2. Que por parte de la alta dirección de la empresa deberá existir un fuerte compromiso en llevar a cabo el desarrollo del mismo. Necesitamos el apoyo al más alto nivel.
  3. Si bien el sistema de Compliance deberá contar con un régimen disciplinario que asegure la correcta tipicidad de la conducta reprochable, también será importante premiar aquellos comportamientos alineados con los valores de la empresa.
  4. No podemos olvidar la revisión permanente del sistema.

Como hemos dicho, trabajamos con personas, lo que implicará que el desarrollo del programa de Compliance requerirá una adecuada formación de los trabajadores, ya que limitarse a entregar el código de conducta, o el código ético, sin una adecuada comprensión por los mismos no eximirá a la empresa de una eventual responsabilidad penal.


Hay que tener en cuenta que los controles previstos en el desarrollo del programa de Compliance deberán garantizar siempre el respeto a los Derechos fundamentales de los trabajadores de la empresa, así como tener en cuenta la repercusión de sus derechos laborales en su interrelación con otros departamentos de la empresa, como pueda ser protección de datos, control de los medios tecnológicos (propios o propiedad de la empresa) por parte del empresario en garantía de su poder de dirección, uso de las redes sociales corporativas o departamento de comunicación.


Laura Mollá Enguix (Socia fundadora GMR Management) | 15 mayo 2017